Antes de escribir una línea de código, ya llevo un rato dándole vueltas al problema.
Me importa entender qué se está construyendo y por qué. El stack lo elijo después, cuando ya sé qué tiene que aguantar y qué tiene que mostrarle al cliente.
He trabajado con .NET y C# en Honeywell, con Odoo en producción, con Android en Kotlin y Java, y con lo que haya en medio: bases de datos, Docker, Angular, TailwindCSS, Spring Boot. Stacks distintos, mismo criterio: que funcione, que escale y que el cliente lo entienda.
Me llevo bien con la complejidad técnica. Mejor aún con convertirla en algo que tenga sentido para quien lo usa.